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Grandes sueños de María Ensueño

María Ensueño tiene 45 años y es de Anserma Caldas, es feliz  integrante de la fuerza de venta de Susuerte desde hace 14 años y vive muy agradecida con la empresa porque gracias a su trabajo ha podido darle estudio a su hijo Daniel Steven y otras necesidades familiares que le han demandado tiempo y mucha fe.

 

Son muchos los sueños que María ha podido cumplir con la ayuda de Susuerte, como poder tener casa y comprar una  moto para transportarse. Pero los que más llenan su corazón de alegría son los cinco viajes que con el sudor de su frente se hizo merecedora.

Por quedar entre las mejores 10 ventas de la Lotería de Manizales, ganó su primer viaje con destino a Guatapé, desde ahí hizo la promesa de no perderse ninguno, “me puse las pilas y dije, viaje que hagan no me lo pierdo”. Así fue como en su lista de sueños tachaba uno a uno los viajes que realizaba, siguió un viaje al Lago Calima, después un recorrido por el Quindío y de ahí los dos que hacen que su voz vibre de la emoción, su viaje a San Andrés y al Parque del Café.

“Para ganarme el viaje a San Andrés fue muy duro, las metas eran muy altas, me tocó sudar y luchar, pero con la ayuda de mis compañeros lo logré“, un sueño cumplido cargado de experiencias nuevas, “jamás me imagine montar en avión, jamás me imagine conocer el mar, son muchos sueños que  Susuerte hizo realidad”. Además de un viaje más, que no olvidaría ni ella ni su hijo, “mi hijo me decía yo quiero ir al Parque del Café, yo quiero ir al Parque del Café y Susuerte sacó un plan de incentivos para ir con un acompañante y se lo quería dar como regalo a mi hijo, y lo logre”, un regalo que quedaría en la mente de su hijo para siempre “mi hijo me dice, mami el mejor regalo que usted me hizo fue llevarme al Parque del Café”.

María de la suerte

Durante los 14 años que María lleva laborando en la empresa, por sus manos han pasado los números de muchos ganadores y ha enseñado a unos tantos a jugar, como en la vereda Alsacia, uno de los puntos en los que estuvo, “enseñé a jugar Doble Play acumulado a un muchacho, llevaba tres días jugando y se ganó 34 millones y me regaló un millón de pesos, me cayeron del cielo porque tenía la casita parada”, además tiene una seguridad y persistencia que hace que hasta el más reacio le compre, “un señor llegó a buscar el número y le dije que no lo tenía, pero tengo este mire lléveselo y no quería  porque no tenía su número, entonces le dije: mire haga su número en chance sencillo y se lleva este número con la súper tómbola y se llevó los dos y ganó 25 millones”. Tan grande es su convicción que no la desamparan y donde estén hacen el viajecito  para que ella les haga los numeritos de la suerte.

 

Amores de María

Sus más grandes amores son su hijo Steven y su madre Alejandrina que ahora la cuida desde el cielo, pero siente un gran afecto y agradecimiento por Susuerte,  “amo la empresa y hago mi trabajo lo mejor que puedo, porque a la empresa le debo demasiado, mi más grande felicidad aparte de mi hijo, me la da Susuerte”.

A pesar de que su madre no se encuentra con ella, María encuentra fuerzas en su hijo para salir adelante y sabe que en Susuerte encontrará apoyo incondicional, por ahora María nunca para de reír y soñar como su nombre Ensueño.